Recetas culinarias de España

Pimientos del Piquillo Rellenos: El Capricho Rojo de La Rioja

Pimientos del piquillo rellenos en el horno, gratinándose con queso.

Esos últimos minutos bajo el gratinador son mágicos: el queso se funde, la salsa espesa y el aroma que inunda la cocina es irresistible.

Pimientos del Piquillo Rellenos: El Tesoro Carnoso de Lodosa en su Mejor Versión

Imagina un fruto de un rojo intenso y aterciopelado, con una forma triangular característica que parece diseñada para ser el recipiente perfecto, una carne dulce, carnosa y sin un ápice de amargor, y un sabor ahumado y profundo que habla de fuego de leña y tradición artesanal. Este es el Pimiento del Piquillo de Lodosa, una joya con Denominación de Origen Protegida (DOP) que, cuando se transforma en Pimientos del Piquillo Rellenos, alcanza la categoría de plato de celebración, de lujo doméstico y de pura esencia de la cocina riojana y navarra. Sin embargo, reducir este plato a un simple “pimiento relleno” sería ignorar siglos de cultivo cuidadoso, una técnica de asado única y un universo de posibilidades para su relleno, que va desde la clásica carne picada hasta elaboraciones de bacalao o verduras que elevan aún más su nobleza. Por lo tanto, adentrarse en el mundo de los pimientos del piquillo rellenos es comprender la geografía del Valle del Ebro, dominar el arte de rellenar sin romper y descubrir cómo un producto en conserva puede ser la base de un plato gourmet. A continuación, exploraremos cada faceta de este icono culinario, desde los campos de Lodosa hasta la mesa festiva, desvelando todos los secretos para triunfar con él en tu cocina.

Índice de Contenidos

  1. ¿Qué son los Pimientos del Piquillo Rellenos? De la Huerta a la Conservera

  2. Ingredientes Clave: El Piquillo, la Dignidad del Relleno y la Salsa

  3. Pimientos del Piquillo Rellenos vs. Pimientos Morrones Rellenos – Comparación

  4. Receta Auténtica Paso a Paso: El Arte del Relleno Perfecto

  5. Secretos del Éxito y Errores Comunes: Consejos de la Cocina Riojana

  6. ¿Cómo y Con Qué Servirlos? Un Plato para la Celebración

  7. ¿Dónde Comer los Mejores Pimientos Rellenos? De La Rioja a tu Mesa

  8. Preguntas Frecuantes (FAQ)

¿Qué son los Pimientos del Piquillo Rellenos? De la Huerta a la Conservera

Los Pimientos del Piquillo Rellenos son un plato tradicional de la región de La Rioja y de la zona de Lodosa (Navarra), que consiste en pimientos del piquillo asados, pelados y sin semillas —normalmente los que vienen en conserva de gran calidad—, que se rellenan con una preparación sabrosa (el relleno clásico es de carne picada de cerdo y ternera, aunque hay infinidad de variantes), para luego gratinarse en el horno, a menudo cubiertos por una ligera salsa de tomate o una bechamel, y servirse calientes. El resultado es un plato de colores vivos (el rojo del pimiento contra el dorado del gratinado), texturas contrastadas (la carne tierna del relleno y la piel suave del pimiento) y un sabor donde la dulzura natural y el toque ahumado del piquillo se funden con la riqueza del relleno. Es un plato de ocasiones especiales, común en comidas familiares de domingo, Navidades y bodas, que representa la unión perfecta entre la huerta y la despensa.

Pimientos del piquillo rellenos de carne, gratinados y servidos en fuente de barro.

El gratinado dorado es la seña de que el relleno está en su punto y los sabores se han fundido en el horno, creando un plato de una elegancia rústica inigualable.

El Origen: El Pimiento que Llegó de América y Encontró su Hogar en Lodosa

La historia de este plato es, ante todo, la historia de su ingrediente estrella. El pimiento (Capsicum annuum) es originario de América y llegó a España en el siglo XVI. En la fértil ribera del río Ebro, concretamente en la localidad navarra de Lodosa y sus alrededores, encontró unas condiciones climáticas y un terreno excepcionales. Los agricultores de la zona comenzaron a cultivar una variedad concreta: un pimiento de tamaño pequeño-mediano (7-9 cm), forma triangular cónica (de “pico”, de ahí “piquillo”), carne muy gruesa, dulce y apenas picante, y una piel fina pero resistente.

El gran salto cualitativo vino con la técnica de asado. Tradicionalmente, los pimientos del piquillo se asaban directamente sobre llamas de leña de sarmiento de vid en unos cilindros giratorios llamados “tambores”. Este proceso, totalmente artesanal, ahumaba ligeramente el pimiento, caramelizaba sus azúcares naturales y facilitaba el pelado, confiriéndole ese sabor inconfundible y complejo que lo diferencia de cualquier otro pimiento asado. Una vez asados y pelados, se enlataban o embotaban en su propio jugo, listos para ser consumidos durante todo el año. Esta técnica de conservación permitió que su fama traspasara lo local.

La Evolución del Plato: Del Aperitivo Simple al Relleno Elaborado

Inicialmente, los pimientos del piquillo en conserva se consumían tal cual, como una tapa o guarnición exquisita. No obstante, la cocina de aprovechamiento y la creatividad de las cocineras riojanas y navarras pronto vieron en su forma hueca y su carne resistente el recipiente perfecto para un relleno. El relleno más antiguo y popular, el de carne picada, tiene su origen en la economía doméstica: aprovechar restos de carne, miga de pan y los propios jugos del pimiento para crear un plato contundente, nutritivo y que alimentara a una familia con productos de la tierra y de la matanza del cerdo.

Con el tiempo, y especialmente a lo largo del siglo XX, el plato se refinó. Las conservas de piquillo de Lodosa obtuvieron la Denominación de Origen Protegida (DOP) en 1987, garantizando su calidad y origen. Los rellenos se sofisticaron (bacalao, brandada, verduras, marisco) y el plato saltó de las cocinas familiares a los menús de los mejores restaurantes de La Rioja y de toda España, donde se sirve como un exquisito primer plato. Hoy, es un emblema de la gastronomía de la zona, un producto que sintetiza tradición, calidad del producto y técnica culinaria.

“Un pimiento del piquillo no es un simple vegetal; es el fruto de un saber hacer centenario. Rellenarlo es honrar ese trabajo, es convertir la huerta en un festín”. – Reflexión basada en la cultura gastronómica riojana.

La DOP Pimiento del Piquillo de Lodosa: Un Sello de Calidad

Esta denominación es crucial para entender el plato. Solo los pimientos cultivados, asados y envasados en la zona geográfica definida (municipios de Lodosa, Sartaguda, Cárcar, etc.) pueden llevar este nombre. Las especificaciones son estrictas: deben asarse al fuego directo, pelarse a mano y envasarse sin colorantes ni conservantes artificiales. Usar pimientos del piquillo de esta DOP es la garantía absoluta de sabor auténtico y la base para un plato de relleno exitoso. Distinguirlos es fácil: suelen venir en latas rectangales o botes de cristal, con el sello de la DOP bien visible, y su precio refleja su calidad superior.

Ingredientes Clave: El Piquillo, la Dignidad del Relleno y la Salsa

La grandeza de este plato reside en el matrimonio perfecto de tres elementos, donde cada uno debe brillar sin opacar a los demás.

  1. Pimiento del Piquillo de Lodosa DOP (en conserva): El actor principal y el escenario. No es un ingrediente cualquiera; es un producto gourmet. Su carne gruesa (mínimo 4 mm) aguanta el relleno y la cocción sin deshacerse. Su dulzura natural y sabor ahumado aportan una profundidad que ningún otro pimiento puede igualar. Su textura suave y sedosa crea un contraste sublime con el relleno. Simboliza el terroir, la tradición artesanal y la excelencia de un producto con identidad propia. Jamás debe sustituirse por pimiento morrón asado si se busca el auténtico sabor riojano.

  2. El Relleno (Generalmente de Carne Picada Mixta): El corazón sabroso. El clásico se hace con una mezcla de carne picada de cerdo (para jugosidad y sabor) y ternera (para fineza), sofrita con cebolla, ajo y, a veces, jamón serrano picado. Se liga con huevo, miga de pan remojada en leche o un poco de salsa de tomate para darle cohesión. El relleno debe estar muy sabroso y bien condimentado, pero no abrumador, para complementar al pimiento. Simboliza la cocina de aprovechamiento y el ingenio para crear algo extraordinario a partir de ingredientes humildes.

  3. Salsa de Tomate o Bechamel (para gratinar): El abrazo final. No es un mero líquido; es lo que unifica el plato en el horno. Una salsa de tomate casera, ligera y bien reducida (nunca ácida) realza el dulzor del pimiento. Una bechamel suave y con nuez moscada aporta cremosidad y un gratinado dorado espectacular. En algunas versiones más ligeras, se usa solo el jugo de la propia lata de pimientos reducido. La salsa evita que se sequen y potencia todos los sabores. Simboliza el toque de refinamiento y cuidado que transforma una preparación simple en un plato completo.

  4. Queso para Gratinar (Opcional pero Recomendado): El toque dorado y salado. Un poco de queso rallado tipo emmental, gruyere o un idiazábal suave espolvoreado por encima, bajo el gratinado, forma una costra deliciosa que contrasta con la suavidad del interior. Simboliza la generosidad y el carácter festivo del plato.

Posibles sustituciones: El pimiento del piquillo DOP es irreemplazable en su categoría. Si no se encuentra, se pueden usar pimientos asados en conserva de buena calidad (morrones), pero el sabor será distinto. Para el relleno, la carne de pollo picada o una mezcla de setas y frutos secos son variantes deliciosas para versiones diferentes.

Pimientos del Piquillo Rellenos vs. Pimientos Morrones Rellenos – Comparación

Aunque puedan parecer similares, la diferencia de ingrediente principal marca un abismo en sabor, textura y tradición.

Característica Pimientos del Piquillo Rellenos (La Rioja/Navarra) Pimientos Morrones Rellenos (Genérico)
Tipo de Pimiento Pimiento del Piquillo de Lodosa (DOP). Pequeño, triangular, carne muy gruesa (>4mm). Pimiento Morrón Rojo (o verde). Más grande, bloqueado, carne menos gruesa.
Sabor Base del Pimiento Intensamente dulce, con un claro y distintivo toque ahumado del asado a la leña. Complejo. Dulce, pero más simple y neutro. El asado suele ser al horno o plancha, sin ahumado.
Textura del Pimiento Muy carnosa, densa y que aguanta perfectamente el relleno y la cocción sin romperse. Menos carnosa, más tierna y con mayor riesgo de deshacerse si se cocina mucho.
Origen y Tradición Plato identitario y tradicional de La Rioja/Lodosa, con DOP y técnica artesanal específica. Plato más genérico y extendido por toda España y otros países, sin un origen tan definido.
Presentación Típica Suele servirse varios enteros por ración (3-4), a menudo con salsa y gratinados. A menudo se sirve medio pimiento grande por persona, como plato principal único.
Precio y Consideración Producto gourmet, de precio más elevado. Se valora su origen y calidad. Producto más común y económico.
Esencia Celebración de un producto único con DOP, sofisticación rústica. Plato casero y versátil, adaptable a muchos rellenos.

En resumen, los Pimientos del Piquillo Rellenos son una especialidad regional basada en un producto excepcional con sello de calidad, mientras que los Pimientos Morrones Rellenos son una receta más universal y adaptable.

Receta Auténtica de Pimientos del Piquillo Rellenos Paso a Paso

Ingredientes Necesarios (para 4 personas, 3 pimientos por persona)

Para los pimientos y la base:

Cantidad Ingrediente Notas / Importancia Calorías Aprox. (total)
12 unidades Pimientos del Piquillo de Lodosa en conserva (1-2 latas) De calidad DOP. Escurrir y reservar el jugo. ~240 kcal
1 cucharada Aceite de Oliva Virgen Extra Para engrasar la fuente. ~120 kcal

Para el relleno de carne:

Cantidad Ingrediente Notas / Importancia Calorías Aprox. (total)
300 g Carne picada mixta (cerdo y ternera) Mezcla 50/50 para equilibrio de sabor y jugosidad. ~600 kcal
1 unidad Cebolla mediana Picada muy fina. ~40 kcal
2 dientes Ajo Picados finamente. ~10 kcal
50 g Jamón serrano o ibérico picado (opcional pero recomendado) Aporta umami y salinidad. ~125 kcal
1 unidad Huevo grande Para ligar el relleno. ~80 kcal
50 g Migas de pan de hogaza duro Remojadas en 50ml de leche o caldo. ~130 kcal
1 cucharada Perejil fresco picado Para frescura. ~5 kcal
1 pizca Nuez moscada recién rallada Aroma cálido. 0 kcal
Al gusto Sal y pimienta negra 0 kcal
2 cucharadas Aceite de Oliva Virgen Extra Para el sofrito. ~240 kcal

Para la salsa de tomate (opción clásica):

Cantidad Ingrediente Notas / Importancia Calorías Aprox. (total)
200 ml Salsa de tomate casera o de buena calidad No debe ser ácida. ~80 kcal
100 ml Jugo de la lata de los pimientos Intensifica el sabor. ~20 kcal
1 cucharadita Azúcar (opcional, para contrarrestar acidez) ~20 kcal

Para el gratinado final:

Cantidad Ingrediente Notas / Importancia Calorías Aprox. (total)
50 g Queso rallado (Emmental, Gruyère o Idiazábal suave) ~200 kcal

Aproximación Calórica por Ración (3 pimientos rellenos): ~550-650 kcal. Es un plato nutritivo y completo, con un buen aporte de proteínas de alta calidad (carne, huevo, jamón), vitaminas (A, C del pimiento), licopeno (tomate) y minerales. La grasa proviene principalmente del AOVE y de la carne de cerdo, por lo que puede moderarse usando carne más magra.

Preparación: Proceso Detallado en Puntos

Fase 1: Preparación de los Pimientos y el Relleno (Fundamentos Sólidos)

  1. Preparar los pimientos: Abre la lata o bote de pimientos del piquillo. Con cuidado, sácalos uno a uno y colócalos en un colador sobre un bol para que escurran bien todo su jugo. ¡Conserva este jugo! Es oro líquido para la salsa. Revisa cada pimiento; a veces pueden quedar algunas semillas o restos de piel en el interior. Con los dedos, límpialos suavemente si es necesario. Extiéndelos sobre papel de cocina, con la abertura hacia abajo, para que terminen de escurrir mientras preparas el relleno.

  2. Sofrito de la base del relleno: En una sartén, calienta las 2 cucharadas de AOVE a fuego medio. Añade la cebolla picada y una pizca de sal. Sofríe a fuego bajo-medio durante 10-12 minutos hasta que esté transparente y blanda, sin dorarse. Añade el ajo y el jamón picado (si usas) y sofríe 2 minutos más. Sube el fuego a medio-alto, añade la carne picada mixta y desmenuza bien con una cuchara de madera. Cocina hasta que la carne pierda su color rojo y se dore ligeramente, unos 5-7 minutos. Sazona con sal, pimienta y la nuez moscada.

  3. Ligar y enfriar el relleno: Retira la sartén del fuego. En un bol pequeño, mezcla la miga de pan remojada (y escurrida) con el huevo batido y el perejil picado. Vierte esta mezcla sobre la carne aún caliente en la sartén y mezcla todo muy bien hasta que quede homogéneo. El huevo y el pan actuarán como ligantes. Deja que el relleno se enfríe completamente. Este paso es crucial: rellenar con la mezcla caliente ablandará los pimientos y será más difícil de manejar. Puedes acelerar el proceso extendiendo el relleno en un plato.

La carne bien condimentada y el pimiento de calidad son la pareja perfecta. Un relleno frío es más fácil de manejar y evita que el pimiento se rompa.

Fase 2: El Arte de Rellenar (Paciencia y Tiento)

  1. Preparar la fuente y la salsa: Precalienta el horno a 180°C (con calor arriba y abajo). Engrasa ligeramente una fuente de horno (preferiblemente de barro o cerámica) con un poco de AOVE. Prepara la salsa: en un cazo, mezcla la salsa de tomate con el jugo reservado de los pimientos. Llévalo a un hervor suave y deja reducir un par de minutos hasta que espese ligeramente. Prueba y añade una pizca de azúcar si la salsa de tomate es ácida. Vierte un fondo fino de esta salsa en la base de la fuente (solo para cubrir el fondo, no para ahogar).

  2. Técnica de rellenado: Toma un pimiento escurrido. Con los dedos, abre suavemente la abertura (la parte más ancha). Con una cucharilla de café o postre (¡nunca una cuchara grande!), toma un poco del relleno frío y, con mucha paciencia, ve introduciéndolo poco a poco en el interior del pimiento. Ayúdate con el dedo meñique o el mango de la cuchara para empujar el relleno hacia la punta, pero sin forzar ni apretar. El pimiento debe quedar relleno, pero no a reventar; si se fuerza, la piel se romperá durante la cocción. Colócalo en la fuente, con la abertura hacia arriba. Repite el proceso con todos los pimientos, colocándolos uno al lado del otro, bien apretados para que se sostengan.

Fase 3: Montaje, Gratinado y Horneado (La Unión Final)

  1. Cubrir con salsa y queso: Una vez todos los pimientos están rellenos y ordenados en la fuente, vierte el resto de la salsa de tomate por encima y alrededor, cubriéndolos ligeramente pero sin inundarlos. Espolvorea el queso rallado de forma uniforme sobre cada pimiento.

  2. Hornear: Introduce la fuente en el horno precalentado, en la posición central. Hornea durante 20-25 minutos, o hasta que el relleno esté caliente en su interior (puedes pinchar uno con un palillo y ver si sale caliente), la salsa burbujee alrededor y el queso esté bien dorado y gratinado. Si el queso se dora muy rápido y el interior aún está frío, puedes cubrir la fuente con papel de aluminio los últimos minutos.

  3. Reposo y servicio: Saca la fuente del horno y deja reposar unos 5 minutos antes de servir. Este breve reposo permite que los jugos se asienten y que no te quemes al primer bocado. Sirve caliente, directamente de la fuente a los platos, asegurándote de que cada ración lleve un poco de la salsa del fondo.

Secretos del Éxito y Errores Comunes

  • Pimientos Bien Escurridos: Cualquier exceso de líquido en el pimiento diluirá el relleno y hará que la salsa quede aguada.

  • Relleno Frío: Es la regla de oro. Un relleno caliente cocinará el pimiento desde dentro y lo ablandará demasiado, además de ser difícil de manejar.

  • No Rellenar en Exceso: Mejor quedarse un poco corto que reventar el pimiento. La presión del calor en el horno puede terminar de romper uno demasiado lleno.

  • Salsa de Tomate de Calidad (no ácida): Si la salsa es ácida, arruinará el delicado equilibrio dulce del pimiento. El azúcar es un corrector válido, pero mejor empezar con un buen tomate.

  • El Jugo de la Lata es Oro: No lo tires. Es puro sabor a piquillo concentrado. Es el mejor líquido para la salsa.

  • Error Grave: Usar pimientos de baja calidad (finos, aguados). No aguantarán el relleno y se desharán.

  • Otro Error: No condimentar suficiente el relleno. La carne debe estar muy sabrosa por sí sola para compensar la dulzura del pimiento.

  • Hornear a Temperatura Demasiado Alta: El queso se quemará por fuera antes de que el relleno se caliente por dentro. 180°C es una temperatura segura y efectiva.

¿Cómo y Con Qué Servirlos? Un Plato para la Celebración

Los Pimientos del Piquillo Rellenos son un primer plato contundente y elegante, o un plato principal ligero perfecto para una comida especial.

En la Mesa Tradicional

  • Como Primer Plato Estrella: Sirve 3-4 pimientos por persona, con su salsa, acompañados simplemente de pan crujiente para mojar. Es la presentación más clásica.

  • Como Plato Principal Ligero: Para una comida más informal, 2 pimientos rellenos acompañados de una guarnición de ensalada verde mixta o de patatas panaderas (al horno con cebolla) son suficientes.

  • En Menú de Fiesta: Forma parte de los clásicos menús de Navidad o celebraciones riojanas, junto a otros platos como la crema de cardo, la borraja o un buen asado.

Armonías de Bebida (La Elección Natural Riojana)

  • Vino Tinto de La Rioja (Crianza o Reserva): La combinación definitiva. Un Rioja con algo de crianza (Tempranillo con Garnacha), con sus taninos suaves y su fruta madura, casa sublime con la dulzura del pimiento, la grasa de la carne y el toque de tomate. Un Crianza de Rioja Alta es ideal.

  • Vino Rosado de Navarra o Rioja: Un rosado afrutado y con cuerpo también puede ser un maridaje sorprendente y muy veraniego si el plato se sirve frío (versión templada).

  • Vino Blanco con Cuerpo: Un Rioja Blanco con barrica (de Viura con algo de Malvasía) puede funcionar muy bien, especialmente si el relleno es de pescado (bacalao).

  • Cerveza Tipo Ámbar o Lager: Su frescura y burbujas limpian el paladar de la grasa del relleno.

¿Dónde Comer los Mejores Pimientos Rellenos? De La Rioja a tu Mesa

En La Rioja y Navarra, es un plato de bandera. Lo encontrarás en:

  • Restaurantes de Cocina Tradicional Riojana: Desde las típicas “asadores” y “mesones” de Logroño, Haro o Calahorra hasta los restaurantes familiares de los pueblos de la Ribera. Casi todos lo tienen en carta, a menudo como “Pimientos del Piquillo Rellenos de Carne”.

  • Restaurantes con Estrella Michelin que Reinterpretan la Tradición: Chefs riojanos como Francis Paniego (El Portal de Echaurren) o Ignacio Echapresto (Venta Moncalvillo) tienen versiones espectaculares y creativas del plato, a veces desconstruido o con rellenos de alta cocina.

  • En Conservas de Alta Gama: Algunas conserveras históricas de Lodosa y alrededores venden pimientos del piquillo ya rellenos listos para calentar y servir. Son una excelente opción gourmet para tener en la despensa.

Fuera de La Rioja (y de España):

  • Restaurantes de Cocina Española de Calidad: En restaurantes españoles auténticos en grandes ciudades del mundo, es probable que lo ofrezcan, especialmente si tienen una buena relación con importadores de productos DOP.

  • Tiendas Gourmet Online: Se pueden comprar latas de Pimientos del Piquillo de Lodosa DOP a través de internet, lo que permite preparar el plato auténtico en cualquier lugar.

  • En Casa: Dada la facilidad de trabajar con la conserva, es un plato fantástico para preparar en casa y sorprender a los invitados. El resultado parece mucho más laborioso de lo que realmente es.

Preguntas Frecuantes (FAQ) sobre los Pimientos del Piquillo Rellenos

¿Se pueden congelar una vez rellenos y horneados?
Sí, pero con precauciones. Se pueden congelar ya horneados y fríos, en un recipiente hermético. Al descongelar, hazlo en la nevera y recalienta en el horno a temperatura media cubiertos con papel de aluminio para que no se sequen. La textura del pimiento puede quedar ligeramente más blanda, pero el sago se mantiene.

¿Qué otros rellenos son tradicionales?
¡Muchísimos! El relleno de bacalao desmigado (a veces con bechamel, tipo brandada) es un clásico de lujo. También de carne de caza (perdiz), de setas y frutos secos (versión vegetariana), o de arroz y marisco. El pimiento es muy versátil.

¿Puedo hacerlos con pimientos frescos?
Sí, pero es un proceso mucho más laborioso. Debes asarlos tú mismo (al horno, a la plancha o directamente al fuego) hasta que la piel se queme, luego envolverlos en papel film o un trapo para que suden, pelarlos, abrirlos con cuidado y quitar las semillas. Usar la conserva DOP es la forma auténtica y práctica.

¿Por qué mis pimientos se rompen al rellenarlos?
Principalmente por dos razones: 1) Son pimientos de baja calidad, con la piel fina o dañada. 2) Los has rellenado en exceso o con el relleno caliente. Usa pimientos DOP, rellena con moderación y con el relleno frío.

¿Se pueden servir fríos o templados?
Sí, aunque es menos común. Una vez rellenos y horneados, se pueden dejar enfriar y servir a temperatura ambiente, especialmente en verano. El sago es diferente pero también delicioso. Es ideal para buffets o picnics.

¿Es un plato muy pesado?
Depende del relleno y la salsa. El clásico de carne es contundente pero no pesado si la carne es de calidad y no se abusa del aceite. Las versiones de bacalao o verduras son más ligeras.

¿El jugo de la lata se puede usar para otra cosa?
¡Absolutamente! Es un caldo vegetal exquisito. Úsalo para enriquecer sopas, arroces, salsas o incluso para cocer legumbres. Tiene un sabor único.

¿Qué marca de pimientos del piquillo es la mejor?
Marcas conserveras de la zona DOP como Lodosa, Navidul, Conservas Artesanas de Navarra o El Navarrico son sinónimo de calidad. Lo importante es buscar el sello DOP “Pimiento del Piquillo de Lodosa” en la etiqueta.


¿Te atreves con este clásico de la cocina riojana? Los Pimientos del Piquillo Rellenos son una inversión en sabor que siempre impresiona. Cuéntanos en los comentarios tu relleno favorito o tus dudas sobre la técnica. ¡Y cuando los prepares, comparte ese rojo intenso con #CocinaConTradicion!

La carne bien condimentada y el pimiento de calidad son la pareja perfecta. Un relleno frío es más fácil de manejar y evita que el pimiento se rompa

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